viernes, 1 de mayo de 2009

La cita a ciegas y el sindrome de Brad Pitt

Me han llamado! .¡Que biennn!.. Estás en el cielo... es como si el morenazo de ojos verdes, que es de lo más simpático y seductor te hubiera llamado. Pero es... para una entrevista de trabajo. Ohhhh... “que emoción, que planazo” pero. ¿Y ahora?. ¿Qué me pongo? ¿Qué hago? ¿Qué digo?...
Ahí van unas ideas que espero no os hagan falta: Bien por que seguís con trabajo o bien por que “domináis todos los terrenos”.
Si todo ha ido como debería y mi currículo es seductor, pasará lo que voy a describir a contintuación. Deberemos enfrentarnos al “síndrome Brad Pitt”, ¿y tu te estarás preguntando? ¿Esté “tío” consume drogas? Pues no, me temo que soy así de “piradillo” de forma natural. ¿De que va ese “síndrome?” Pues, que te puede pasar algo parecido a lo que me sucede a mí cuando “quedo” para una cita a ciegas... Tengo que tener mucho cuidado... por que en mi caso, si yo solo digo “un metro ochenta, rubio y con los ojos azules “ Zaas... flechazo al instante, y no, no soy como ese “Brad”. Mi tipo de belleza es “diferente”, podríamos decir que mi belleza radica en el interior y hay días en que no me “han pelado”. Así que mi “sex appeal” es perfectamente descriptible.
¿Adónde nos lleva esto? Que independientemente de que el currículo sea bueno, aun debemos de causar una buena impresión a la persona que nos entrevista. Para empezar debo ir: Duchado, afeitado y suavemente perfumado. Que aunque el entrevistador reciba un salario por hacer su trabajo “no es culpable de nada y no se lo tiene merecido”.
En cuanto a la mujer con algo discreto es suficiente, no es una boda ni se trata de un concurso de belleza, por supuesto “hay que resaltar las cosas que creas que son tus puntos fuertes”. Es justo lo que harías si quisieras conquistar a esa persona.
La situación en la entrevista es la misma que cuando “declaras a alguien tu amor”, costumbre romántica en vías de extinción ¿Qué es lo que pasa en esos momentos? La lengua se te pone obesa, balbuceas, tartamudeas en fin... que tu fantástico discurso, tantas veces repasado y ensayado “que si esto... que si lo otro”, todo se va al “traste” en cuestión de segundos, y claro, lo peor no es que te digan que no, lo peor es la cara de tonto que se te queda y aun mas si al final te rechazan “oral y por escrito”. Y como bien sé por experiencia propia, en la guerra, en el amor y en las entrevistas de trabajo no se hacen prisioneros... Al final, si la respuesta es que si, no es precisamente por tu destreza verbal sino por que ya eres él o la elegida y lo bueno es no “fastidiarla”.
¿Qué te sugiero entonces? En primer lugar “ en el cara a cara el entrevistador ya sabe que no eres “Brad Pitt” y claro... eso ya lo sabíamos los dos ¿Verdad? Es, en definitiva un duelo de truhanes. Las dos partes van a exagerar lo guapas y fantásticas que son, y aunque no es bueno mentir puede serte útil “adornar lo escrito con una medio verdad” ¿Y que es eso? pues una “medio mentira puesta en positivo”, algo que realmente “ te creas “. Es un poco lo que decíamos antes, si, ya sé que no soy Brad Pitt pero no estoy tan mal, todos tenemos defectos ¿No? Recuerda también que hay dos formas de “ligar” que son: Por “encantamiento”, seducir a la la empresa con un “hechizo” o por “entontamiento” rendir la resistencia por agotamiento usando para ello un bla bla bla inteligente y divertido . Hay que agudizar el ingenio ¿no?
“Ya sabéis” una mujer se enamora del hombre que las hace reír pero se casa con el hombre que las hace llorar”.
Continuará...
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda

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