sábado, 22 de mayo de 2010

M o m e n t o s


          “La verdad es que la vida está llena de momentos.  Y eso que hay momentos que duran una eternidad y otros un suspiro. Yo soy de esas personas que paladean y repasan todos los momentos que suceden a mi alrededor y aunque parezca increíble, en los últimos días me han sucedido momentos que reviviéndolos me hacen sonreír. Espero que a los que me leéis al menos os produzca una sonrisita o un jijiji… de identificación con el perpetrador de este monologo.

          Momento Reunión: Es ese momento que dura tres horas, que es indigerible porque la gente que la coordina cree que todos disfrutamos de una memoria fotográfica y que además somos incansables. ¿No saben que pasados veinte minutos pasamos a pensar en las musarañas si no hay nada que nos atraiga a la realidad?
          Momento Borde: Dícese de aquel responsable que, viniendo como especialista en la materia y ante aquel axioma que dice: Aquello que puede salir mal saldrá mal. Obliga a esa persona a decir: ¡Yo no soy…  especialista en eso! Y que bufa ante cualquier tipo de comentario bienintencionado o no.
          Momento improvisación: Que recuerdos ¿Qué une en España cualquier tipo de trabajo? Si, cierto, ese momentazo que sucede cuando te dicen: Es para mañana ¿Mañana? Si, Mañana ¿Algún problema? Noooo,  porque en peores plazas hemos toreado y sin burladero.
          Momento falta de material: No tenemos de nada pero aquí el más tonto hace un reloj y si no ¿Para qué te has quedado con los bolígrafos de propaganda? Este es un momento muy interactivo, interactúa con el de la improvisación para hacer de esas primeras jornadas laborales algo inolvidables.
         Momento de gloria: Ese está por llegar si consigo cumplir los objetivos que nos hemos marcado en el trabajo
         Momento tierra trágame: Se produce, por ejemplo, después de haber colocado un botellón de agua, lo que te hace sentir como un campeón vasco de levantar de piedras y que tras el momentazo ¡qué hombre tan fuerte! Llenas el vaso de agua  y… como eres tan habilidoso se te engancha en el grifo y ¡plof! agua y vaso por los suelos.
         Momento surrealista: Como tienes que atender a tus clientes en un lugar que no te corresponde y como suena una música estridente cierras puertas del pasillo y del despacho y … toc toc … toc toc  ¿Si? Y una vocecilla del otro lado dice: nos has dejado encerrados porque no hay pomo del otro lado . Que mal rato, pero que queréis que os diga, merecido se lo tenían por aquella maldición playera que decía: No hay parto sin dolor como hortera sin transistor.
         Momento Estadístico: Este me afecta a mí de lleno. Vaya suerte para el distinguido gremio de timadores. Ya es mala suerte con la cantidad de gente que hay en Madrid y con lo grande que es la ciudad sea el único tipo, que yo conozca, al que han querido timar en dos timos distintos dos veces. Espero que no haya dos sin tres, que le estoy cogiendo el gustillo.
         Y, pensándolo detenidamente y en este momento, no me extraña, que ya hubo quien dijo: Vive el momento y yo como no podía ser menos me he dicho ¿Y por qué no?  ¡Viva el momento!”

Saludos, besos y abrazos,  repártanse según proceda.

domingo, 9 de mayo de 2010

LA NAVE ESTELAR ENTREPRISAS

Cuando yo era un niño, y ya ha llovido, era un seguidor de la series de ficción “de las del espacio”. Este mundo laboral cada día se parece más a una película de ficción cuando no de terror. El caso es que tras mi retorno a dicho “mundo”, me he visto de repente como protagonista de dos de mis antiguas series favoritas ¿Cuáles eran? Star Treck y Perdidos en el espacio.



Me explico, yo aun me veo y es que sigo con mi manía de visualizarme, como tripulante no de la nave “Enterprise” de la serie de televisión Star Trek(*), sino más bien de esta nave laboral tan española que se llama “Entreprisas”. Esta hace honor a su nombre y los tripulantes tenemos la sensación de que todo, si hubiera sido preparado o previsto otro gallo nos cantaría.


No estoy hablando solo de mi actual ocupación, es más bien esa permanente sensación que tengo desde que trabajo, que todo nos “sorprende” en lo laboral. De ahí se entiende que seamos uno de los pueblos más preparados para la chapuza y el parche por no hablar de la improvisación. Incluso, no es tampoco raro que seamos inventores del Mus, juego en el que una de las estrategias mas mencionadas es ir “al tran tran” que es algo así como jugar a lo que sabe cada uno y ver qué pasa. El mus es un juego que se juega en pareja y que para los que no lo conocéis si se pierde es por culpa de tu pareja y si se gana por meritos propios.


La otra era "Perdidos en el espacio", que era la historia de una familia que por una serie de errores acaba en una galaxia lejana y además sin saber cómo volver. Eso me pasa a mí, cada vez que quiero investigar una nueva ruta para volver a casa, improvisando claro, que para eso soy de aquí. Acabo más perdido que nuestros políticos buscando una salida para la crisis.


Otra situación clásica de dicha serie es que las cosas no funcionaban y se tenían que arreglar o improvisar sobre la marcha ¿Quién dice que en la TV americana no hay guionistas españoles? Pues aquí lo mismo pero sin irse tan lejos.


La semana que viene otra postal “porque yo lo valgo” que diría Goirigolzarri. Yo sé que puedo ser un demagogo, pero que no nos extrañemos de lo que pueda pasar con unos sindicatos cuyo lema es “que hay de lo mío” y unos directivos que los “jubilan” con 52 millones de indemnización y una pensioncita de 3 millones al mes.


¿No te sientes perdido en el espacio?


Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda






(*) Su protagonista más famoso era “Spock” un tipo con las orejas puntiagudas que se parecía a Ibarreche y que su gesto estaba e medio camino entre el estreñimiento y la cara de póker.