Cuando yo era un niño, y ya ha llovido, era un seguidor de la series de ficción “de las del espacio”. Este mundo laboral cada día se parece más a una película de ficción cuando no de terror. El caso es que tras mi retorno a dicho “mundo”, me he visto de repente como protagonista de dos de mis antiguas series favoritas ¿Cuáles eran? Star Treck y Perdidos en el espacio.
Me explico, yo aun me veo y es que sigo con mi manía de visualizarme, como tripulante no de la nave “Enterprise” de la serie de televisión Star Trek(*), sino más bien de esta nave laboral tan española que se llama “Entreprisas”. Esta hace honor a su nombre y los tripulantes tenemos la sensación de que todo, si hubiera sido preparado o previsto otro gallo nos cantaría.
No estoy hablando solo de mi actual ocupación, es más bien esa permanente sensación que tengo desde que trabajo, que todo nos “sorprende” en lo laboral. De ahí se entiende que seamos uno de los pueblos más preparados para la chapuza y el parche por no hablar de la improvisación. Incluso, no es tampoco raro que seamos inventores del Mus, juego en el que una de las estrategias mas mencionadas es ir “al tran tran” que es algo así como jugar a lo que sabe cada uno y ver qué pasa. El mus es un juego que se juega en pareja y que para los que no lo conocéis si se pierde es por culpa de tu pareja y si se gana por meritos propios.
La otra era "Perdidos en el espacio", que era la historia de una familia que por una serie de errores acaba en una galaxia lejana y además sin saber cómo volver. Eso me pasa a mí, cada vez que quiero investigar una nueva ruta para volver a casa, improvisando claro, que para eso soy de aquí. Acabo más perdido que nuestros políticos buscando una salida para la crisis.
Otra situación clásica de dicha serie es que las cosas no funcionaban y se tenían que arreglar o improvisar sobre la marcha ¿Quién dice que en la TV americana no hay guionistas españoles? Pues aquí lo mismo pero sin irse tan lejos.
La semana que viene otra postal “porque yo lo valgo” que diría Goirigolzarri. Yo sé que puedo ser un demagogo, pero que no nos extrañemos de lo que pueda pasar con unos sindicatos cuyo lema es “que hay de lo mío” y unos directivos que los “jubilan” con 52 millones de indemnización y una pensioncita de 3 millones al mes.
¿No te sientes perdido en el espacio?
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda
(*) Su protagonista más famoso era “Spock” un tipo con las orejas puntiagudas que se parecía a Ibarreche y que su gesto estaba e medio camino entre el estreñimiento y la cara de póker.
me pareces alucinante, siempre lo he dicho, y me encanta tu forma de escribir y de contar lo cotidiano, te he dicho alguna vez que te admiro por eso y quiero que sepas que sigo pensando lo mismo.
ResponderEliminarun beso grande