martes, 20 de abril de 2010

DOCTOR EN ALASKA

No sé si alguno de los que me leéis, recuerda aquella serie de televisión en la que un doctor consigue una “plaza” lejos de su casa. Así me he sentido hoy, pero para bien. Me vuelve a tocar redecorar mi vida laboral y tal y como están las circunstancias recorrer más de setenta kilómetros al día me parece una nimiedad.

El caso es que he pasado del ambiente urbano de trabajo al rural. Todo tiene muy buena pinta, pero me asusta un poco las dificultades que voy a encontrar.

Casi me da susto pensar: “voy a hacer lo que me gusta y además me pagan” ¿Acongoja verdad? Lo mismo me caigo de la cama y este sueñecito me está gustando. Menos mal que no me leen mis nuevos jefes porque me harían pagar por ir. Y las cosas no están para esas bromas.

Yo suelo recomendar, cuando uno tiene que decidir sobre un trabajo, hacer dos columnas con lo positivo y lo negativo. En este no lo he hecho ¿para qué? Si es lo único que he podido encontrar.

Cuando puedes optar entre dos trabajos ¿No oyes una vocecilla que te dice en tu interior? “este… este… escoge este” Al final el método de elección no es nada científico ¿Por qué? Pues porque acabas decidiendo por intuición, o por el sistema de cara o cruz. ¡Lástima! A mí me gustaría que en esos momentos pudieras usar el comodín del cincuenta por ciento,el de la llamada o el del público.

Lo mejor de todo es lo que voy a aprender en el trabajo y aun mas en lo que hay alrededor de el ¿Y que puede ser eso? Siempre he querido saber cómo catar un melón, que ya estoy cansado de palpar y palmear y que no “vea” nada y eso que pongo cara de este melón es bueno, consistente y dulce.

Palabras del español que ya no se usan en el más acá, que me servirán para comunicarme con la población autóctona y que son útiles para impresionar a las chicas, cosa que a mí ya no me pasa. No sé si eso me será útil, siempre soñé con la invisibilidad como poder y ¡por fin! lo he conseguido.

También es muy posible que conozca “Madrid, sus pueblos y sus gentes” por la de veces que seguro me equivocare cuando me traslade de un sitio a otro.

Y esto no acaba más que empezar.





Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda

sábado, 3 de abril de 2010

AL ESTE QUE LE DEN

¡Vaya! Parece que tengo un mal día, nada como la vuelta al trabajo. Como veis soy políticamente bastante incorrecto, lo digo por lo del titulito que acabo de perpetrar… Sí, yo sé que no se puede generalizar y que lo que voy a decir puede ser también aplicable al norte, al sur, incluso al oeste. También sé que quizás sean minoría pero ¿Por qué nos llegan tantas historias sobre cuidadoras, asistentas y demás personas del servicio domestico? Es triste que tengan que venir personas del mas allá a solucionarnos la vida laboral de los del más acá. También lo es que haya que pagar tan caro que una persona no pueda hacer una vida que le permita desarrollarse profesionalmente y humanamente por que la empresa es incapaz de resolver la “conciliación de la vida familiar”
Hoy tengo un cabreo solidario ¿y eso cómo es? Pues que a mi hermana le acaba de dejar plantada una empleada doméstica en la que por fin y después de algunas probaturas tenían depositadas sus esperanzas. Y se va, de un día para otro, después de jurar y perjurar que se quedaba. “Llego, cobro y me voy” parece el lema de este tipo de gente. Por eso estoy enfadado. ¿Cómo se sentiría un empresario si le dimitiera o no se presentara a su trabajo el 100 % de la plantilla? A eso se une la dificultad de encontrar otra persona que le sustituya. No es una decisión fácil, es alguien a quien le confías a tus hijos, la higiene del hogar y su seguridad entre otras cosas.
He estado pensando en las posibles razones por las que estas personas se comportan así. Muchos vienen de países que han sufrido las dictaduras comunistas y que tras su desmoronamiento se han quedado sin referencias morales. Todos desgraciadamente vienen de países con extrema pobreza. Desde mi punto de vista son amorales, no es que su moral sea buena o mala, sino que sencillamente no la tienen . Son náufragos agarrados solo a la idea de ganar dinero, dinero que por otro lado a ellos les parece que es fácil conseguir y que ellos lo merecen.
Para terminar sé que es muy complicado ¿Son miembros de la familia o empleados? Cuál es el tratamiento adecuado. Me temo que no hay respuesta. Unos buscan llevar a buen puerto sus planes familiares y los otros solo buscan ganar lo más posible.
Sé que he sido injusto con personas que no son como las que acabo de describir. Pero es mi primer blog de después del verano y esto no es como montar en bicicleta. Se olvida como se hace. Lo bueno es que el próximo seguro que es mejor… o eso espero

Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda.