martes, 24 de noviembre de 2009

Mensaje en una corchera

Esto que escribo a continuación podría estar en cualquier tablón de anuncios del mundo. Aviso que hay sorpresita, que nada es lo que parece
Leed… Leed

Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda

En nuestra empresa cumplimos con lo que prometemos.
Sólo los menos cualificados, y los desinformados pueden creer que
La dirección no va a luchar contra la pereza y el desanimo actuales.
Porque si hay algo seguro para nosotros es que, hoy por hoy,
alcanzaremos nuestros objetivos con trabajo honesto y transparencia.
Demostraremos rotundamente que es una gran estupidez creer que
los enchufados seguirán en la empresa como ha venido ocurriendo.
Vamos a aseguraros, para que no haya la menor duda, que
la objetividad será el fin principal de nuestra gestión directiva.
Pese a eso, todavía hay compañeros que creen, y con razón que
se pueda seguir trabajando con las artimañas de la vieja “escuela”.
Asumimos la ineludible misión, y haremos lo imposible para que
se acaben las situaciones de privilegio y el tráfico de influencias.
No vamos a permitir de ningún modo que, como os podéis imaginar,
nuestros compañeros se vean perjudicados económicamente.
Cumpliremos, no lo dudéis, con nuestros propósitos aunque
los recursos económicos se hayan agotado, hasta el último céntimo.
trabajaremos incansablemente hasta que estemos bien seguros que
caminamos en la buena dirección.

Saludos cordiales

Ahora, si me hacéis el favor leedlo de abajo arriba, y de izquierda a derecha. Uno de estos días haré, si es posible, un “conga post” izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante atrás un dos tres… Sé que no es muy original pero las musas no han venido a verme y eso a pesar que estoy un poco canalla… y eso siempre atrae

Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda

martes, 17 de noviembre de 2009

Americanadas … las justas

Que nadie se me “alborote” el panfleto de hoy no va de “anti nada”, yo soy de los que prefiere ser “pro algo” que “anti algo”. Recuerdo una anécdota, que me contaron como real, en la que en un banco, aquí cada quien puede pensar en el que quiera, decidió informatizar toda la red de oficinas. Así que dicho y hecho, empezaron a enviar ordenadores a todas las oficinas de la geografía nacional. La anécdota sucedió en un pequeño pueblo, en algún lugar de la España profunda, aquí lo mismo, póngase el lugar que mas apetezca, que para eso somos españoles y nos “sacudimos” los unos a los otros siempre que se pueda.
Los servicios centrales del banco y más concretamente la división de informática recibió la siguiente comunicación. “El ordenador es muy bonito y funciona muy bien” pero nos preocupa que por más que “miramos” no sabemos qué hacer con el “pedal” ¿El pedal? ¿Qué pedal?... Así encargaron a uno de los técnicos de mantenimiento que hiciera la pertinente llamada ante la duda de los empleados de la oficina. Por lo que me contaron el técnico se las vio y deseo hasta que por fin al describirle el aparatito dedujo que era el ratón. Os podéis imaginar el “cachondeíto” que hubo en el departamento con respecto a dicha oficina.
La formación en la empresa “esa gran desconocida” Es algo así como Siberia que todos sabemos donde esta pero a nadie nos apetece mucho ir. Muchas multinacionales tienen a bien mandarte por correo electrónico” uno de esos cursos o cuestionarios que solo enviaría un “americano” Suelen ser cursos que te persiguen… Los ignoras, pero ellos están ahí, vuelven, no hay manera de que te olviden. Unos hasta te amenazan con las “penas del infierno” si no los haces ¿En qué consisten? Pues suelen ser de procedimientos, ética en el trabajo, de ofimática, etc. Algunos cursos, tienen por ejemplo el detalle de preguntarte si lo quieres hacer en alemán o inglés. Y dado el profundo conocimiento de ambas lenguas que hay en España el final era que lo hacia uno y todos lo copiaban. Es que el español para lo “malo” si trabaja bien en equipo. ¡Cuánto talento desaprovechado!
Es un asunto curioso, en algunos sitios si pides formación te tachan de perfeccionista y por otro lado te obligan a pasar un cuestionario como si pertenecieras al “tercer mundo” y como si la “central” pensara que todos los empleados son unos delincuentes, que a la primeras de cambio se van a dejar sobornar o que en cuanto puedan se van a ir a la competencia a contar secretos inconfesables. También tienen cierta tendencia a pensar que nuestro carácter es más bien “simple”, que somos tontos hablando en plata. Aquí nos gusta para la formación el sistema “autoescuela” ¿Cuál es? Pues ese que te subes a un coche y te dicen “Embraga, mete primera y acelera suavemente” ¿Así? ¿De sopetón? ¿Y el de adelante? ¿No habría sido mejor un circuito para evitar peligros?...

Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda

lunes, 9 de noviembre de 2009

LA INCÓÑITA

Hoy me “ha dado por pensar”… Es que debo de estar en uno de “esos” días tontos que todo ser humano se da el lujo de tener. Los más avezados diréis ¿un día tonto? Si muchos de los que me rodean no salen de “esos” días. De todas maneras soy de los que cree que la tontería es a veces más fascinante que la inteligencia ¿Por qué? Pues porque la inteligencia tiene un límite y la tontería no.
Sé que algunas de las dudas que “me corroen” son “políticamente” incorrectas pero, como ya he dicho antes si solo dijera cosas inteligentes o sensatas no habría realmente nada que escribir. Confieso que me gustaría ser mas gamberro y mas “malo” escribiendo, malo en el sentido de no dejar títere con cabeza no en el de la redacción, que como ya sabéis, los que me habéis leído un poquito, no es precisamente “mi fuerte” Aquí, sí que me gustaría tener “el punto canalla” que creo que me falta en la vida real.
Sin más preámbulos ahí van algunas de las ideas que me vienen “asaltando”.
¿Por qué todos los vendedores de “la farola” son negros? ¿Es que no hay indigentes de otras razas?
¿Qué fue de los gitanos rumanos que vendían la Farola, alcanzaron el pleno empleo?
¿Por qué despiden al equipo en el trabajo en vez de al entrenador como sucede en el todopoderoso futbol?
¿Quién evalúa a los evaluadores cuando se trata de valorar tu trabajo para una posible subida de sueldo?
¿Existen los sindicalistas que están en la representación sindical por verdadera vocación de servicio a los compañeros?
¿Por qué se llaman horas sindicales si algunos las llaman horas libres?
¿Por qué están en contra del despido libre si en España ya hace muchos años que es libre y arbitrario?
¿Por qué le llaman salario si no nos pagan en sal?
¿Por qué cuando se asciende a alguien parece que hay “motivos ocultos”?
¿Por qué si se marcha el jefe/a algunos se comportan como niños?
¿Por qué se llama Instituto Nacional para el Empleo INEM si sólo se “encarga” los que no están trabajando?
¿Por qué algunos “presumen de trabajar doce horas al día” y sólo les pagan por ocho?
¿Por qué están al frente de las organizaciones empresariales y sindicales personas que nunca han sido empresarios u obreros?
¿Por qué todos somos inocentes hasta que no se demuestra lo contrario… Qué opinará de esto hacienda?
¿Descubrirán en la empresa pública o privada que portarse bien con los empleados los hace ser más felices y productivos?

Bueno, me temo que así podía seguir y aburriros “como nunca”. Sólo me queda decir que no tengo las respuestas para mis propias preguntas. Si alguien sabe de alguna respuesta por favor “me lo haga saber”.
Lo malo de hacer sugerencias inteligentes es que corres el riesgo de ser elegido para llevarlas a cabo, menos mal que este no es mi caso

Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda

domingo, 1 de noviembre de 2009

EL NUMERITO


Si me preguntan yo diría que soy una persona de letras, los números siempre me han dado un poco de mareo y a diferencia de la letra que con sangre entra los números, bien por dislexia o por rechazo no entraron ni con sangre ni sin ella. Pero el caso es que a pesar de mi desinterés ellos me persiguen, yo intento correr más que ellos, pero siempre me alcanzan, inasequibles a mi desaliento.
Así, me puse a pensar ¿Y qué tipos de números nos rodean? …. Si, si, nos rodean , ejemplos hay muchos: horarios, teléfono, la tarjeta de crédito, todos los números secretos que debemos memorizar Etc... Somos unos seres que se pasan la vida contando. ¿Cuáles son los más frecuentes? Ahí van algunos, no son todos pero valen para hacerse una idea.
Números naturales: Los que usamos cuando contamos con los deditos o aquella fórmula matemática, de toda la vida llamada la cuenta la vieja útil en todos los ámbitos de la vida incluso la laboral. Es que los españoles somos así de chulos
Número primo: Es algo así como el número tonto ese que dices ¿Por qué a mí? ¿Es que soy el tonto del lugar? Ese número nos empuja a otro, El número de la primitiva.
Números compuestos: la mayoría tenemos dos, el del móvil y el del fijo No, el del trabajo no cuenta porque es para eso… para trabajar, no para contar lo último en chismes
Números perfectos: El de cinco cifras, como mínimo, que a todos nos gustaría tener en el apartado liquido a percibir.
Números enteros: El precio del desayuno, en el bar habitual, siempre muy redondo y creciendo como si fuera en pesetas, que han conseguido que veamos normal que un bollo y un café cuesten tres euros o más.
Números pares: Son los parientes del dos Se les reconoce cuando te dicen ¿Qué no quieres caldo? Pues toma dos tazas
Números impares: Es que las desgracias no vienen solas no hay dos sin tres Y yo lo sé bien que soy el clásico solterón al que hay que ubicar en bodas, bautizos y comuniones.
Números racionales: No están basados en la razón, sino en la ración ¿Por qué siempre nos toca menos salario más horario y más trabajo que a los demás?
Números reales: El que desgraciadamente vemos la mayoría en la nómina. El de la mayoría de cuatro cifras y próximo al millar los mileuriustas.
Números irracionales: También en nómina pero con tres cifras Ahí quisiera yo ver a muchos, sobreviviendo con tres cifras al mes
Números algebraicos: son esos que nos suenan a chino como por ejemplo como se calcula la base de cotización por contingencias comunes ¿Mande? Ejem... mira la nómina y ahí está, y si no está preocúpate algo en el algebra de la empresa no va bien.
Números trascendentes: El teléfono de la persona que amas.
Números hiperreales: Es el número de billetes que quedan en la cartera después de haber ido de compras al Híper Es un número que tiende a cero…
Números complejos: Ya lo he dicho en otra ocasión ¿no te has preguntado nunca como se calcula liquido a percibir de la nomina? ¡Ups! Lo siento… es que hay días que me levanto malvado. Lo que me digo siempre soy muy bueno desmotivando y encima en el paro que desperdicio, con la de trabajo que me queda por hacer.
Números infinitos: El número de letras del piso y su importe. Parece que nunca va a terminar
Números negativos: los más de cuatro millones y pico que estamos sin trabajo ¡Vaya numerito!

Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante mucho tiempo la inteligencia, la estupidez, la pobreza y la riqueza


Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda