Si, la verdad es que hoy no hace falta mucho para saber de qué va hoy mi panfletito. Va a ir de las faltas… pero no como imaginas, no voy a hablar de “las Faltas” como comportamientos a sancionar si no de las Faltas con minúscula. ¿No me crees? Pues allá voy
Cuantas veces has oído: ¡Uy! me faltan 30 céntimos para pagar el café ¿Me los prestas? Mmm… piensas “Que raro que te falten… ¿No? En fin, resignación hay gente que ahorra para un piso metiendo estos “palitos” en la hora del desayuno
“Marcianez” ha vuelto a faltar, no sabemos si es porque falta conciliación familiar o porque falta consciencia de que a “uno” el pagan por venir. Y yo me pregunto ¿Porque hay gente que cree que solo por “estar” van a cobrar el salario? Es casi la misma y universal pregunta ¿Por qué cree la empresa o los jefes que es más productivo el que se queda más horas en la empresa? Desde luego eso demuestra que faltan profesionales cualificados a todos los niveles. Porque falta la persona adecuada para ese puesto, falta personal(1*) o falta organización.
Hoy, en fin, voy a hacer un recordatorio a los que “faltan” porque ellos al final hacen que el trabajo sea menos aburrido de lo que a veces es. Y desde este rinconcito quiero “acordarme” de:
Los que faltan a su palabra, que es cuando dices que vas a hacer algo y no sólo cuando pones la mano encima de la Biblia.
Los que faltan al trabajo bien hecho. Una pena, pudiendo hacer las cosas bien ¿Por qué optamos por la chapuza a lo “Pepe Gotera y Otilio”?
Los que faltan a todas las reuniones… “Chapó” y “Olé” así me gusta a mí, escaquearse de todo y no sufrir las consecuencias.
Los que faltan al compañero. Para estos “leña” no merecerían estar con los compañeros.
Los que nunca “te faltan” tanto para bien como para mal. Una suerte que la mayoría sean buenas personas.
Los que faltan por que han sido despedidos
Los que faltan por que han encontrado un empleo mejor o han decidido cambiar de vida.
Los que aun preguntan ¿Falta mucho para que llegue la hora?
Para los que nunca faltan y que nunca nos falten por que hace que el trabajo sea más agradable y duradero.
Para que a los que nos dedicamos a contaros “cosas” no nos falte como hoy a mí la inspiración. (2*)
Para terminar desearos que en lo personal y lo laboral no os falte de nada y… ya se sabe, mejor que sobre que no que falte.
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda
(*1) No estoy hablando de un partido de baloncesto pero a más de uno habría que mandar al banquillo por hacer más de cinco faltas personales.(*2) Ejem… Espero que con mi inspiración, redacción y ortografía no os falte generosidad. Gracias por leerme.
jueves, 24 de septiembre de 2009
martes, 22 de septiembre de 2009
LOS SIETE PECADOS LABORALES II
Animo! Esta semana acabaré con lo de los pecadillos en el mundo del trabajo, haciendo honor a lo dicho la semana pasada, aun sigo con esos defectillos que nos caracterizan como trabajadores. Empezaré con el que más me identifico, que no es otro que… La pereza, como no pretendo ser original yo casi defino la pereza laboral con aquella frase del dúo Cruz y raya en la que el “Salvavidas” repetía “no, si no es por no ir, que si hay que ir se va… pero que ir pa ná es tontería”. La verdad es que envidio, este es otro de mis pecados, a la gente que trabaja en lo que le gusta disfrutando con lo que hace. Y yo manteniendo que si trabajar fuera bueno no nos pagarían. A esa gente que lo pasa tan bien la envidio tanto, que casi deberían de pagar por ir a trabajar. No, jejeje es una broma, es la envidia que me ciega, es fantástico trabajar de esa manera. Yo soy de los que creen que a España aun le hace falta la “evangelización” de los Recursos Humanos y que los responsables, de verdad crean que el verdadero capital es el humano y que deberían hacer todo lo que esté en su mano para conseguir que los empleados, se sientan identificados con lo que hacen. Las cosas hechas con cariño además de reconfortantes tienen más calidad en todos los sentidos.
La ira puede ser descrita como un sentimiento descontrolado, de odio y enojo. Es posiblemente la reacción más inhumana por su capacidad de cegarnos. En muchos casos, la ira aparece ante las graves injusticias que se cometen en todos los ámbitos del mundo laboral, enfadarnos de tal manera que nos haga perder los papeles desgraciadamente nos quita la razón para dársela en parte al “otro”. Ser impaciente con los procedimientos y el deseo de venganza fuera del trabajo, llevando a hacer justicia por sus propias manos acaba por llevarnos a un callejón sin salida en el que además de no conseguir nuestros propósitos empeoramos nuestra situación en la empresa.
La envidia “Como la avaricia, la envidia se caracteriza por un deseo insaciable, sin embargo, difieren por dos grandes razones: Primero, la avaricia está más asociada con bienes materiales, mientras que la envidia puede ser más general; segundo, aquellos que “envidian” desean algo que alguien más tiene, y que perciben que a ellos les hace falta.” ¿Qué más podría yo aportar? Si además reconozco ser un envidioso. Claro que creo que mi envidia es “sana” es porque me gustaría estar en su lugar y verme del todo realizado en un trabajo. Es como si en un trabajo “se empeñan” en que solo aprendas cosas “por partes” sin permitirme comprender el “todo” así es prácticamente imposible que hagas el trabajo bien. En cualquier caso si se aplica un poco de empatía puedes llegar a darte cuenta que es posible que a quien envidies realmente merezca lo que tiene. Además “cuidado con lo que deseas por que puede convertirse en realidad” y que en muchas ocasiones “no es oro todo lo que reluce”.
La soberbia en casi todas las “listas” de pecados, la soberbia es considerado el principal y más serio de los pecados laborales, y de hecho, es también la principal fuente de la que derivan los otros. Es identificada como un deseo por ser más importante o atractivo que los demás, Genéricamente se define como la sobrevaloración del Yo respecto de otros por superar, alcanzar o superponerse a un obstáculo, situación o bien en alcanzar un status elevado. También se puede definir la soberbia como la creencia de que todo lo que uno hace o dice es superior, y que se es capaz de superar todo lo que digan o hagan los demás. También se puede tomar la soberbia en cosas vanas y vacías (vanidad) y en la opinión de uno mismo exaltada a un nivel crítico y desmesurado (prepotencia).
Espero para terminar que esta semana os traiga todo lo que necesitáis y que a la vuelta sigamos estando todos que “os tengo contados”
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda
(*) Esta semana no habrá comentarios o “llamadas” por causa de la pereza. El perpetrador de estas reflexiones pide disculpas por que esta vez no han venido a visitarle ninguna musa “otra vez será” .
La ira puede ser descrita como un sentimiento descontrolado, de odio y enojo. Es posiblemente la reacción más inhumana por su capacidad de cegarnos. En muchos casos, la ira aparece ante las graves injusticias que se cometen en todos los ámbitos del mundo laboral, enfadarnos de tal manera que nos haga perder los papeles desgraciadamente nos quita la razón para dársela en parte al “otro”. Ser impaciente con los procedimientos y el deseo de venganza fuera del trabajo, llevando a hacer justicia por sus propias manos acaba por llevarnos a un callejón sin salida en el que además de no conseguir nuestros propósitos empeoramos nuestra situación en la empresa.
La envidia “Como la avaricia, la envidia se caracteriza por un deseo insaciable, sin embargo, difieren por dos grandes razones: Primero, la avaricia está más asociada con bienes materiales, mientras que la envidia puede ser más general; segundo, aquellos que “envidian” desean algo que alguien más tiene, y que perciben que a ellos les hace falta.” ¿Qué más podría yo aportar? Si además reconozco ser un envidioso. Claro que creo que mi envidia es “sana” es porque me gustaría estar en su lugar y verme del todo realizado en un trabajo. Es como si en un trabajo “se empeñan” en que solo aprendas cosas “por partes” sin permitirme comprender el “todo” así es prácticamente imposible que hagas el trabajo bien. En cualquier caso si se aplica un poco de empatía puedes llegar a darte cuenta que es posible que a quien envidies realmente merezca lo que tiene. Además “cuidado con lo que deseas por que puede convertirse en realidad” y que en muchas ocasiones “no es oro todo lo que reluce”.
La soberbia en casi todas las “listas” de pecados, la soberbia es considerado el principal y más serio de los pecados laborales, y de hecho, es también la principal fuente de la que derivan los otros. Es identificada como un deseo por ser más importante o atractivo que los demás, Genéricamente se define como la sobrevaloración del Yo respecto de otros por superar, alcanzar o superponerse a un obstáculo, situación o bien en alcanzar un status elevado. También se puede definir la soberbia como la creencia de que todo lo que uno hace o dice es superior, y que se es capaz de superar todo lo que digan o hagan los demás. También se puede tomar la soberbia en cosas vanas y vacías (vanidad) y en la opinión de uno mismo exaltada a un nivel crítico y desmesurado (prepotencia).
Espero para terminar que esta semana os traiga todo lo que necesitáis y que a la vuelta sigamos estando todos que “os tengo contados”
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda
(*) Esta semana no habrá comentarios o “llamadas” por causa de la pereza. El perpetrador de estas reflexiones pide disculpas por que esta vez no han venido a visitarle ninguna musa “otra vez será” .
LOS SIETE PECADOS LABORALES I
Los siete pecados laborales (I)
El pecado es una falta contra la razón, la verdad y la conciencia recta. Sé que hay otras definiciones pero quiero hoy hablar de algunas anécdotas que me hacen recordar que al final “seguimos siendo nosotros”, ese Cromañón afeitadito y suavemente perfumado, en el que nos hemos convertido.
Los pecados, que en el ámbito laboral son más de siete, están muy bien repartidos, tanto la empresa como los empleados los cometemos (1*)
Lujuria: La lujuria es usualmente considerada, de manera exagerada, como el pecado que incluye pensamientos o deseos obsesivos o excesivos de naturaleza sexual. Ejem… no entraré mucho “al detalle” de las cosas que pasan en las oficinas, pero si me hace recordar una anécdota. El caso es que yo tuve “la suerte” de tener un jefe “cuentapolvos”.
En una reunión informal, en la que no me quedó más remedio que participar, me encontré de sopetón , con una detallada explicación del número de “participaciones” en una sola noche. “Siete“, soltó sin pestañear. Para mí fue un punto de no retorno, comprendí que me había hecho “mayor”, me habían mentido descaradamente y no se movió ni un músculo, sólo una lagrimita cayó por mi cara como desahogo para no reírme en sus narices.
Lo peor en este caso es que no sabes si reírte, lo que no es bueno para tu carrera profesional o indignarte, que tampoco es bueno para tu carrera. En estos casos es que es que hagas lo que hagas va ser malo para tu proyección dentro de la empresa.
Así que opté por seguirle la corriente y por supuesto dejar de aparecer en esas reuniones de trabajo informales, “sintiéndolo mucho por lo ameno e interesante de los temas tratados” (*2). Es que hay gente que con un ¿“Que tal”? te “endiñan un discurso de lo mas cansino e indeseado.
Gula: Actualmente la gula o glotonería se identifica como el consumo excesivo de comida y bebida, aunque en el pasado cualquier forma de exceso podía caer bajo la definición de este pecado. Marcado por el consumo excesivo de manera irracional o innecesaria, la gula también incluye ciertas formas de comportamiento destructivo. De esta manera el abuso de substancias o las borracheras pueden ser vistos como ejemplos de gula.
En el mundo laboral también hay misterios relacionados con la gula ¿No parece que hay gente que devora bolígrafos, papel, tinta de la impresora… y el resto del material de oficina? Bueno, hasta ahora como “no había crisis” no había precisamente una cultura del ahorro pero ahora… hasta “da pena” pasar por el comedor de la oficina, ensaladas, emparedados, barras energéticas, plancha y pasta, desde luego quien lo iba a decir. Si por ahorrar hasta le ponemos sacarina al café. A este “pecado” le quedan dos telediarios.
Avaricia la avaricia es, como la lujuria y la gula, un pecado de exceso. Sin embargo, la avaricia se suele aplicar sólo a la adquisición de riquezas en particular. Pero también incluye la deslealtad, traición deliberada, especialmente para el beneficio personal, como en el caso de dejarse sobornar. Búsqueda y acumulación de objetos, robo y asalto, especialmente con violencia, los engaños o la manipulación de la autoridad son todas acciones que pueden ser inspirados por la avaricia. Qué triste es muchas veces las cosas que “somos” capaces de hacer por una subida de salario o de categoría, o cualquier otra circunstancia que conduzca a un salario mayor.
La semana que viene “más y mejor”
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda
(*1) Si, no hay más que recordar la evangélica frase: “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”.
(*2) Por si no se ha notado, me apetece tanto como que me cuenten “eso”, como ir a que me saquen una muela
El pecado es una falta contra la razón, la verdad y la conciencia recta. Sé que hay otras definiciones pero quiero hoy hablar de algunas anécdotas que me hacen recordar que al final “seguimos siendo nosotros”, ese Cromañón afeitadito y suavemente perfumado, en el que nos hemos convertido.
Los pecados, que en el ámbito laboral son más de siete, están muy bien repartidos, tanto la empresa como los empleados los cometemos (1*)
Lujuria: La lujuria es usualmente considerada, de manera exagerada, como el pecado que incluye pensamientos o deseos obsesivos o excesivos de naturaleza sexual. Ejem… no entraré mucho “al detalle” de las cosas que pasan en las oficinas, pero si me hace recordar una anécdota. El caso es que yo tuve “la suerte” de tener un jefe “cuentapolvos”.
En una reunión informal, en la que no me quedó más remedio que participar, me encontré de sopetón , con una detallada explicación del número de “participaciones” en una sola noche. “Siete“, soltó sin pestañear. Para mí fue un punto de no retorno, comprendí que me había hecho “mayor”, me habían mentido descaradamente y no se movió ni un músculo, sólo una lagrimita cayó por mi cara como desahogo para no reírme en sus narices.
Lo peor en este caso es que no sabes si reírte, lo que no es bueno para tu carrera profesional o indignarte, que tampoco es bueno para tu carrera. En estos casos es que es que hagas lo que hagas va ser malo para tu proyección dentro de la empresa.
Así que opté por seguirle la corriente y por supuesto dejar de aparecer en esas reuniones de trabajo informales, “sintiéndolo mucho por lo ameno e interesante de los temas tratados” (*2). Es que hay gente que con un ¿“Que tal”? te “endiñan un discurso de lo mas cansino e indeseado.
Gula: Actualmente la gula o glotonería se identifica como el consumo excesivo de comida y bebida, aunque en el pasado cualquier forma de exceso podía caer bajo la definición de este pecado. Marcado por el consumo excesivo de manera irracional o innecesaria, la gula también incluye ciertas formas de comportamiento destructivo. De esta manera el abuso de substancias o las borracheras pueden ser vistos como ejemplos de gula.
En el mundo laboral también hay misterios relacionados con la gula ¿No parece que hay gente que devora bolígrafos, papel, tinta de la impresora… y el resto del material de oficina? Bueno, hasta ahora como “no había crisis” no había precisamente una cultura del ahorro pero ahora… hasta “da pena” pasar por el comedor de la oficina, ensaladas, emparedados, barras energéticas, plancha y pasta, desde luego quien lo iba a decir. Si por ahorrar hasta le ponemos sacarina al café. A este “pecado” le quedan dos telediarios.
Avaricia la avaricia es, como la lujuria y la gula, un pecado de exceso. Sin embargo, la avaricia se suele aplicar sólo a la adquisición de riquezas en particular. Pero también incluye la deslealtad, traición deliberada, especialmente para el beneficio personal, como en el caso de dejarse sobornar. Búsqueda y acumulación de objetos, robo y asalto, especialmente con violencia, los engaños o la manipulación de la autoridad son todas acciones que pueden ser inspirados por la avaricia. Qué triste es muchas veces las cosas que “somos” capaces de hacer por una subida de salario o de categoría, o cualquier otra circunstancia que conduzca a un salario mayor.
La semana que viene “más y mejor”
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda
(*1) Si, no hay más que recordar la evangélica frase: “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”.
(*2) Por si no se ha notado, me apetece tanto como que me cuenten “eso”, como ir a que me saquen una muela
martes, 8 de septiembre de 2009
Hora et Labora
Hoy quiero hacer una reflexión sobre los horarios. ¿Qué es un horario? Pues en realidad es el tiempo que nos comprometemos por contrato a estar trabajando. ¿Trabajando eh? Nuestra mera presencia física como bulto sospechoso o como calientasillas no vale.
En cuanto a horarios, los dos mas extendidos son la Jornada partida y la jornada intensiva.
¿Cómo es para algunos el día a día? La verdad es que es agotador… ¿Qué no me creéis? Pues os cuento… En un trabajo cuya jornada teórica es de 9 de la mañana a las 14 y de 16 a 19 Hacen la siguiente y agotadora jornada: llegada a las 9.10 mañana, dejan la ropa, encienden el ordenador y rápidamente miran a su alrededor a ver si los compañeros de tertulia ya están en la oficina. Les caracteriza la sociabilidad “nunca van solos” pues siempre hay asuntos “vitales” para tratar con los compañeros.
Como no es cosa de empezar a “currar” se van a la maquina de café a tomarse un cafetito y, al cabo de un rato y ya próximas las 9.20 se aproximan a su puesto de trabajo, se sientan, resoplan un poco, por la cantidad de trabajo que “tienen” y se ponen a la “faena”. 35 minutos mas tarde … reciben una llamada, que contestan casi en un susurro, deben de ser “sordomudos” y se leen los labios … o tienen unos poderes paranormales y un oído “perruno”.
El caso es que un resorte los expulsa de la silla, siempre en dirección al la salida. Es el “momento cigarrito” privilegio del que gozan algunos una vez a la hora y que les ocupa de 5 a 10 minutos de presencia en el portal y otros 5 a 10 minutos de recogimiento en su sitio hasta que recuperan las ganas de ponerse a currar. A las 10.30 desayuno ¿ya tocaba no? 30 minutos nos contemplan. A las 11, las 12, las 13, mas cigarritos. En esta “ultima” hora de cigarrito coincide también la preparación de la ensalada en el comedor de empresa… que luego no digan que no hay stress en su trabajo. Fumar, aliñar y charlar ¿todo a la vez? ¡las cosas que hay que hacer cuando “toca” operación bikini. A las 13.55 otra llamada del “mas Allá” les dice: “camina...hacia…la…puerta” sueltan todo lo que tienen entre manos y se dirigen como zombies para la puerta de salida. El oído prodigioso se ha taponado y si les llamas diciendo ¡espera! Hay algo por hacer… es del todo inútil, sienten la llamada de la naturaleza que les obliga a nutrirse para seguir desarrollando esa frenética actividad laboral.
Olvidé decir que en la mañana también hay visitas al baño, llamadas personales, visitas a la impresora , fotocopiadora, alguna charla informal con el mensajero o cualquiera que pase por los alrededores, “lo que yo me digo” es que no se puede estar todo el día trabajando sin parar ¿No?
Burla burlando las 16 llegan volando (1*), cigarrito en la puerta, cafetito y siesta encubierta… si, de esas con los ojos abiertos y asintiendo de vez en cuando… que no se note que damos un cabezadita de vez en cuando. Por que ya sabemos “lo que nos toca” para no dormirnos, cigarritos a la hora (*2) impresora, fotocopiadora, baño, alguna conversación intranscendente… y por fin ¡Por Fin! Suena esa sirena inaudible que dice “es la horaaaaaa de irseeee”
La Jornada intensiva: Es mas o menos lo mismo pero sin “descanso”. Lo dicho, que dura es la vida para algunos “currantes”.
Vaya desde aquí para terminar mi reconocimiento a aquellos que aun no fumando hacen la misma jornada. Sin ellos la vida laboral no seria la misma ¡Que solidarios! ¿Harán lo mismo el día que haya un problema? Menos mal que este caso es ficción… ¿no?
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda
(1*) Perdón, es que yo además de un gen tacaño, he tenido la mala suerte que me ha tocado un “gen pedante”… y hasta hoy no tiene tratamiento ni cura.(2*) Nueva medida de velocidad laboral y de medición del tiempo… Nada de AM o PM ahora es AC antes cigarrum o DC Después Cigarrum ¿que es un momento? Lo que se tarda en fumar un cigarrillo
En cuanto a horarios, los dos mas extendidos son la Jornada partida y la jornada intensiva.
¿Cómo es para algunos el día a día? La verdad es que es agotador… ¿Qué no me creéis? Pues os cuento… En un trabajo cuya jornada teórica es de 9 de la mañana a las 14 y de 16 a 19 Hacen la siguiente y agotadora jornada: llegada a las 9.10 mañana, dejan la ropa, encienden el ordenador y rápidamente miran a su alrededor a ver si los compañeros de tertulia ya están en la oficina. Les caracteriza la sociabilidad “nunca van solos” pues siempre hay asuntos “vitales” para tratar con los compañeros.
Como no es cosa de empezar a “currar” se van a la maquina de café a tomarse un cafetito y, al cabo de un rato y ya próximas las 9.20 se aproximan a su puesto de trabajo, se sientan, resoplan un poco, por la cantidad de trabajo que “tienen” y se ponen a la “faena”. 35 minutos mas tarde … reciben una llamada, que contestan casi en un susurro, deben de ser “sordomudos” y se leen los labios … o tienen unos poderes paranormales y un oído “perruno”.
El caso es que un resorte los expulsa de la silla, siempre en dirección al la salida. Es el “momento cigarrito” privilegio del que gozan algunos una vez a la hora y que les ocupa de 5 a 10 minutos de presencia en el portal y otros 5 a 10 minutos de recogimiento en su sitio hasta que recuperan las ganas de ponerse a currar. A las 10.30 desayuno ¿ya tocaba no? 30 minutos nos contemplan. A las 11, las 12, las 13, mas cigarritos. En esta “ultima” hora de cigarrito coincide también la preparación de la ensalada en el comedor de empresa… que luego no digan que no hay stress en su trabajo. Fumar, aliñar y charlar ¿todo a la vez? ¡las cosas que hay que hacer cuando “toca” operación bikini. A las 13.55 otra llamada del “mas Allá” les dice: “camina...hacia…la…puerta” sueltan todo lo que tienen entre manos y se dirigen como zombies para la puerta de salida. El oído prodigioso se ha taponado y si les llamas diciendo ¡espera! Hay algo por hacer… es del todo inútil, sienten la llamada de la naturaleza que les obliga a nutrirse para seguir desarrollando esa frenética actividad laboral.
Olvidé decir que en la mañana también hay visitas al baño, llamadas personales, visitas a la impresora , fotocopiadora, alguna charla informal con el mensajero o cualquiera que pase por los alrededores, “lo que yo me digo” es que no se puede estar todo el día trabajando sin parar ¿No?
Burla burlando las 16 llegan volando (1*), cigarrito en la puerta, cafetito y siesta encubierta… si, de esas con los ojos abiertos y asintiendo de vez en cuando… que no se note que damos un cabezadita de vez en cuando. Por que ya sabemos “lo que nos toca” para no dormirnos, cigarritos a la hora (*2) impresora, fotocopiadora, baño, alguna conversación intranscendente… y por fin ¡Por Fin! Suena esa sirena inaudible que dice “es la horaaaaaa de irseeee”
La Jornada intensiva: Es mas o menos lo mismo pero sin “descanso”. Lo dicho, que dura es la vida para algunos “currantes”.
Vaya desde aquí para terminar mi reconocimiento a aquellos que aun no fumando hacen la misma jornada. Sin ellos la vida laboral no seria la misma ¡Que solidarios! ¿Harán lo mismo el día que haya un problema? Menos mal que este caso es ficción… ¿no?
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda
(1*) Perdón, es que yo además de un gen tacaño, he tenido la mala suerte que me ha tocado un “gen pedante”… y hasta hoy no tiene tratamiento ni cura.(2*) Nueva medida de velocidad laboral y de medición del tiempo… Nada de AM o PM ahora es AC antes cigarrum o DC Después Cigarrum ¿que es un momento? Lo que se tarda en fumar un cigarrillo
El Calientasillas
Hay cosas que no cambian, siempre hay gente que es capaz de estar horas y horas sentada en su puesto de trabajo. Y lo que tiene mas merito ¡Sin hacer nada!
De todas maneras no es de extrañar, España es una nación de “calentones”, de calenturas, aquí tan pronto se nos calienta la boca como se nos calientan las posaderas por unos azotes mas o menos simbólicos (1*)
En realidad no deberíamos hablar de “él” puesto que todos los que trabajamos o hemos trabajado sabemos de su existencia. Es un ser de apariencia normal, de cualquier edad, y ocupando cualquier puesto de trabajo. Bueno, no quiero mentiros, en realidad se da más en los empleados o responsables que ya llevan un largo tiempo en la empresa. Todos suelen tener en común su creencia o certeza que no son nada reconocidos en la misma.
¿Cómo es un día cualquiera en su vida? Son personas que suelen llegar relativamente puntuales, y lo digo por que esta especie el Homo Calentumsillae Hispanicus es experta en administrar los tiempos. Nunca llegarán “en punto” o minutos antes (2*) por que ellos saben que el jefe superior llega mas tarde. Se conocen al dedillo el “convenio” y se saben todo el articulado de derechos. Pero desgraciadamente la memoria es caprichosa, también es mala suerte, no se saben igual de bien las obligaciones.
Uno de los especimenes que recuerdo empezaba todas las mañanas yendo a otra oficina de la empresa situada en otra parte del edificio para “rellenar” en una botella de plástico, agua mineral, que había en una de esas “fuentes contratadas” por la empresa. Entraba parsimonioso, torero, saludando al tendido. Llenaba la botella y, por lo general, volvía a su sitio sin haber pronunciado mas palabras que “buenos días”, eso le honra, por que a mi, en ocasiones me parecía que “mi buenos días” rebotaba por toda la estancia hasta que volvía a mi sacudiéndome la cara…¡plof! nadie me había respondido. ¡Que bien! Soy invisible y aun no me he dado cuenta.
Volvía el calientasillas a su puesto, y según me contaban mis compañeros, permanecía durante horas como extasiado ante la pantalla del ordenador. Para que luego digan que la meditación es algo que requiere cierta concentración y un entorno tranquilo. Estoes Yoga ibérico y no lo que hay por ahí.
Es un fiel cumplidor del horario establecido y de los usos y costumbres del lugar. Con esto quiero decir que es escrupuloso cumplidor de los descansos de los minutos dedicados al cigarrito… aunque no fume (3*)
También, y como no podía ser de otra manera, permanecía sentado mas horas de las debidas. Este tipo de gente cree que solo basta con “estar” que lo de trabajar o que el trabajo “salga” vendrá como por ensalmo o encantamiento.
Así pues, son especialistas en irse siempre después del jefe y de mandar un correo electrónico lo mas tarde posible. Alguno de estos “especialistas” llega a enviar alguno bien entrada la madrugada para que “se note” que son trabajadores infatigables y que todas las horas “son pocas”. Que mala es la empresa por que como ya dije antes, no le reconocen mérito alguno. Lo que yo digo “a alguno parece que le pagan por su cuerpo y no por su cerebro”.
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda.
(1*)No, no voy hablare de esas “otras calenturas” eso será en otra ocasión el refranero español es rico en recomendar que en donde esta la olla….
(2*) Hay una subespecie que si destaca por su puntualidad por que es de las que creen que hay que “empezar lo mas pronto posible” a no hacer nada.
(3*) El próximo “panfleto” será sobre los horarios…
De todas maneras no es de extrañar, España es una nación de “calentones”, de calenturas, aquí tan pronto se nos calienta la boca como se nos calientan las posaderas por unos azotes mas o menos simbólicos (1*)
En realidad no deberíamos hablar de “él” puesto que todos los que trabajamos o hemos trabajado sabemos de su existencia. Es un ser de apariencia normal, de cualquier edad, y ocupando cualquier puesto de trabajo. Bueno, no quiero mentiros, en realidad se da más en los empleados o responsables que ya llevan un largo tiempo en la empresa. Todos suelen tener en común su creencia o certeza que no son nada reconocidos en la misma.
¿Cómo es un día cualquiera en su vida? Son personas que suelen llegar relativamente puntuales, y lo digo por que esta especie el Homo Calentumsillae Hispanicus es experta en administrar los tiempos. Nunca llegarán “en punto” o minutos antes (2*) por que ellos saben que el jefe superior llega mas tarde. Se conocen al dedillo el “convenio” y se saben todo el articulado de derechos. Pero desgraciadamente la memoria es caprichosa, también es mala suerte, no se saben igual de bien las obligaciones.
Uno de los especimenes que recuerdo empezaba todas las mañanas yendo a otra oficina de la empresa situada en otra parte del edificio para “rellenar” en una botella de plástico, agua mineral, que había en una de esas “fuentes contratadas” por la empresa. Entraba parsimonioso, torero, saludando al tendido. Llenaba la botella y, por lo general, volvía a su sitio sin haber pronunciado mas palabras que “buenos días”, eso le honra, por que a mi, en ocasiones me parecía que “mi buenos días” rebotaba por toda la estancia hasta que volvía a mi sacudiéndome la cara…¡plof! nadie me había respondido. ¡Que bien! Soy invisible y aun no me he dado cuenta.
Volvía el calientasillas a su puesto, y según me contaban mis compañeros, permanecía durante horas como extasiado ante la pantalla del ordenador. Para que luego digan que la meditación es algo que requiere cierta concentración y un entorno tranquilo. Estoes Yoga ibérico y no lo que hay por ahí.
Es un fiel cumplidor del horario establecido y de los usos y costumbres del lugar. Con esto quiero decir que es escrupuloso cumplidor de los descansos de los minutos dedicados al cigarrito… aunque no fume (3*)
También, y como no podía ser de otra manera, permanecía sentado mas horas de las debidas. Este tipo de gente cree que solo basta con “estar” que lo de trabajar o que el trabajo “salga” vendrá como por ensalmo o encantamiento.
Así pues, son especialistas en irse siempre después del jefe y de mandar un correo electrónico lo mas tarde posible. Alguno de estos “especialistas” llega a enviar alguno bien entrada la madrugada para que “se note” que son trabajadores infatigables y que todas las horas “son pocas”. Que mala es la empresa por que como ya dije antes, no le reconocen mérito alguno. Lo que yo digo “a alguno parece que le pagan por su cuerpo y no por su cerebro”.
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda.
(1*)No, no voy hablare de esas “otras calenturas” eso será en otra ocasión el refranero español es rico en recomendar que en donde esta la olla….
(2*) Hay una subespecie que si destaca por su puntualidad por que es de las que creen que hay que “empezar lo mas pronto posible” a no hacer nada.
(3*) El próximo “panfleto” será sobre los horarios…
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