domingo, 26 de septiembre de 2010

¿Rendición?

            La verdad es que tengo la sensación de que las cosas que nos están  ocurriendo como sociedad están como confabuladas para hacernos unos personajes tristes, y yo me dije el otro día  no, no me voy a rendir. Hay que apretar los dientes y no permitir el desanimo.
           Así que me temo que  toca daros el  “tostón” porque además  reconozco que sigo sin tener demasiada inspiración, y lo que me rodea no es como para tirar cohetes precisamente.
          Cuando era pequeño un día que estaba lloviendo le dije a mi madre “Estoy triste como el día” y ella me respondió. Tu lo que eres es un cursi y yo le dije: “No, soy un poeta”... Pues bien años después sigo siendo un cursi y estos días tan plomizos, no olvido que llevamos casi mes y medio con nevadas o lluvias continuas. Todo lo que ocurre a mí alrededor es algo negativo y que además se te sube a la chepa y no hay manera de extirparlo. Es en estos momentos de tristeza y melancolía, cuando me acuerdo de una canción que se titula “todo a pulmón” que dice más o menos así:
Que difícil se me hace,
mantenerme en este viaje
sin saber a dónde voy en realidad.
Si es de ida o de vuelta,
si el furgón es la primera,
si volver es una forma de llegar.
Que difícil se me hace,
cargar todo este equipaje,
se hace dura la subida al caminar.
Esta realidad tirana
que se ríe a carcajadas,
porque espera que me canse
de buscar...

Que difícil se me hace,
defender mi ideología
buena o mala, pero mía,
tan humana como la
contradicción.

           Sé que hoy no os he hecho sonreír,  pero me conformo con que os haya hecho pensar que es verdad, que  ser positivo transforma tu vida y el mundo. Solo basta con ponerse en el lugar de los demás y ver lo positivo de las cosas y que lo mejor siempre está por llegar…

        Saludos, besos y abrazos,  repártanse según proceda

sábado, 4 de septiembre de 2010

La Canción del Colo Cao



Yo soy aquel currito
de la España tradicional,
que currando cantaba
la canción del Colo Cao.

Y como verán Ustedes,
les voy a relatar
las múltiples cualidades
de este momento sin par.

Es el Colo Cao una especie a liquidar.
Es el Recomen dao una especie ideal.
¡Colo Cao, Colo Cao!...

           No hay manera, no hay manera que lo que últimamente escribo no sea un churro, aunque bien mirado siempre se puede uno tomar un Colacao con churros y que le quiten lo bailado, que no están los tiempos para sufrir más que lo que la propia vida nos depara. El caso es que llevo ya varios intentos de hacer la postal  y no hay forma…
           Siento la pésima versión de la cancioncita del Colacao, pero es que estoy en uno de esos momentos que he perdido la fe en los mitos con los que todo el mundo suele acribillarme.  Uno de ellos era el del empleo público. Imagino que lo habréis oído o dicho alguna vez. ¿Trabajas para la administración? ¿Cómo funcionario? No, contesto yo, como personal laboral. ¡Enhorabuena! Ya verás como acabas quedándote por que bla, bla, bla.
           Estas navidades pasadas han despedido o no han renovado a siete de los que estaban en el chiringuito municipal. Es lo que siempre me digo “no hacen falta cuatro mil voltios” Lo que hace falta es un buen hado padrino o hada madrina, que tanto monta monta tanto. Y digo hado por que la cosa esta mas bien como para que el que te coloca sea alguien sobrenatural. Por que como se ve solo van a quedar los recomendados por la divinidad.
           Me suelen venir todos de golpe, cada vez que se me cae alguno de los mitos se me aparecen casi todo ellos de golpe. Esta España ya no es lo que era.
           Mitos que se me han caído últimamente han sido: Cómprate una casa, que si la cosa se pone fea, siempre se puede alquilar y así te pagas la hipoteca. ¿La casa siempre se revaloriza? ¿Y si no puedes alquilar o el bicho es un mangante y decide no pagar? El empleo público es algo estable, por eso llevo saltando de proyecto en proyecto casi seis años y eso que soy un tipo con suerte.


            Prometo esmerarme más para el siguiente…

            Saludos, besos y abrazos,  repártanse según proceda