Qué es un poyaque? Pues es, por lo general, la distribución no igualitaria de un marrón en el mundo laboral. Seguro que te “suena”, es como un rayo fulminante e inesperado. Casi es imposible de esquivar y , si te alcanza, “date por perdido”. Pocos han sobrevivido a tan duro “momento”. De todas maneras no importa, el “Homo-laboralis Hispanicus(1*)” Es un superviviente nato. Ya lo dice el dicho: “En peores plazas hemos toreado y sin burladero”.
Es siempre una contracción de: “Pues ya que estas o que estamos” ¿Estamos? ¿lo vamos a hacer entre los dos? La verdad que la respuesta a esta pregunta huelga ¿no crees? “Muchos son los llamados y pocos los escocidos”
Este “poyaque” es tradicional en el mundo de las reparaciones y la construcción, suele tener dos consecuencias: Por un lado una chapuza “esto es impepinable por el hecho de improvisar” y por otro “un palo” económico a la incauta persona que se decide a seguir lo recomendado por tan cualificado personaje. ¡Que curioso! ¿por qué esta tormenta de ideas acaba en yo pongo más “pasta” y tu me haces una chapuza? Es de esas preguntas que se merecen pasar a la posteridad como aquellas: “¿Quien soy y hacia a donde me dirijo?”¿Ser o no ser? ¿Cara o cruz? ¿helado de fresa o de chocolate?
Es, el poyaque, casi tan impredecible como un terremoto. Bueno, no, siempre hay gente que tiene un sexto sentido que le permite “no estar ahí” en esos momentos. Y otras personas que como yo tenemos el don de la invisibilidad. Me suele pasar en las “colas” del mercado. Pero, desgraciadamente es momentáneo, cuando estoy en el trabajo siempre me revolotea alguna cosilla “extra”, que raro es el día que no “ me cae”.
La verdad es que siento “sentar cátedra” sobre el asunto pero no me negaras que cuando en tu trabajo oyes ¿“Tas ocupao”? Te dan ganas de decir ¿es que me ves reír, charlar o leer el periódico? ¿A ti que te parece? ¡Pues claro! Es que hasta donde yo “sé”, me pagan por estar ocupado.
Sé que sólo la mala suerte evita , que los mas ociosos de la oficina reciban ese “encargo” por parte de su “jefe”, Ironía del destino o saber hacer ¿quién sabe? Algunos solucionan el problema pasándose el día “bufando” y comenzando “rápidamente” a no hacer nada. Así, van de un sitio para otro, siempre muy acelerados, con la esperanza de parecer muy atareados. Es que la gente se profesionaliza en unas cosas...
¿Y que me dices de la frase “tienes un minuto”? ¿Si es tu jefe le vas a decir? Nooo “estoy un poco liado” Pero si no es una pregunta, es una forma de decir: te espero en 0.1 segundo en mi presencia. “ Atrévete a decir que no”....
Poyaque estamos me despido, queridos “sufridores”(*2), hasta la semana que viene.
Gracias por leerme
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda.
(*1) Desgraciadamente especie en vías de extinción, ojalá pronto veamos la salida a este mal momento que nos “angustia”. Un fuerte abrazo y todo mi apoyo a quien me lea y este engrosando las listas del paro.
(*2) Contracción de “Sufridos lectores”
Es siempre una contracción de: “Pues ya que estas o que estamos” ¿Estamos? ¿lo vamos a hacer entre los dos? La verdad que la respuesta a esta pregunta huelga ¿no crees? “Muchos son los llamados y pocos los escocidos”
Este “poyaque” es tradicional en el mundo de las reparaciones y la construcción, suele tener dos consecuencias: Por un lado una chapuza “esto es impepinable por el hecho de improvisar” y por otro “un palo” económico a la incauta persona que se decide a seguir lo recomendado por tan cualificado personaje. ¡Que curioso! ¿por qué esta tormenta de ideas acaba en yo pongo más “pasta” y tu me haces una chapuza? Es de esas preguntas que se merecen pasar a la posteridad como aquellas: “¿Quien soy y hacia a donde me dirijo?”¿Ser o no ser? ¿Cara o cruz? ¿helado de fresa o de chocolate?
Es, el poyaque, casi tan impredecible como un terremoto. Bueno, no, siempre hay gente que tiene un sexto sentido que le permite “no estar ahí” en esos momentos. Y otras personas que como yo tenemos el don de la invisibilidad. Me suele pasar en las “colas” del mercado. Pero, desgraciadamente es momentáneo, cuando estoy en el trabajo siempre me revolotea alguna cosilla “extra”, que raro es el día que no “ me cae”.
La verdad es que siento “sentar cátedra” sobre el asunto pero no me negaras que cuando en tu trabajo oyes ¿“Tas ocupao”? Te dan ganas de decir ¿es que me ves reír, charlar o leer el periódico? ¿A ti que te parece? ¡Pues claro! Es que hasta donde yo “sé”, me pagan por estar ocupado.
Sé que sólo la mala suerte evita , que los mas ociosos de la oficina reciban ese “encargo” por parte de su “jefe”, Ironía del destino o saber hacer ¿quién sabe? Algunos solucionan el problema pasándose el día “bufando” y comenzando “rápidamente” a no hacer nada. Así, van de un sitio para otro, siempre muy acelerados, con la esperanza de parecer muy atareados. Es que la gente se profesionaliza en unas cosas...
¿Y que me dices de la frase “tienes un minuto”? ¿Si es tu jefe le vas a decir? Nooo “estoy un poco liado” Pero si no es una pregunta, es una forma de decir: te espero en 0.1 segundo en mi presencia. “ Atrévete a decir que no”....
Poyaque estamos me despido, queridos “sufridores”(*2), hasta la semana que viene.
Gracias por leerme
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda.
(*1) Desgraciadamente especie en vías de extinción, ojalá pronto veamos la salida a este mal momento que nos “angustia”. Un fuerte abrazo y todo mi apoyo a quien me lea y este engrosando las listas del paro.
(*2) Contracción de “Sufridos lectores”
No hay comentarios:
Publicar un comentario