He tenido una pesadilla… Por un momento, en mis sueños me he visto rodeado de cientos de carpetas, de expedientes. Si. de esas que algunos conocen, solo de oídas, por que ya estamos en el siglo XXI, y han sido casi “desterradas”. ¿No?
El caso es que en mi sueño las dichosas carpetas… crecían y crecían sin cesar, ocupando cada vez mas espacio e impidiendo que al final nos viéramos los unos a los otros, que pudiéramos desplazarnos en línea recta.
También había en mi sueño una voz que me decía: “Jerónimo tráeme el expediente LAB0107-08 y ¿Y donde esta? Respondía yo. Ahí, ahí… tiene que estar por ahí. Así que me encamino hacia una columna de carpetas marrones de aproximadamente un metro de altura … y empiezo a buscar el “dichoso” expediente, uno por uno, como el que repasa una baraja de cartas a ver donde esta el comodín.
Es toda una coreografía: Para empezar siempre hay un compañero en el camino. Las letras bailan, los números se cambian de sitio, hasta la propia columna de expedientes mueve las “caderas” y… ¡pum! Se desparrama ¿Qué raro no? y ¿Cómo lo hace? Pues como si hubiera explotado, todo por todos los lados… Y esa voz que dice: ¿Lo has encontrado? Es que es importantisimo encontarlo. Para terminar, cuando estas en pleno furor buscador y, como es mi caso, gruñendo para mis “adentros” bueno… y un poquito entre dientes, que ya dije que soy un poco el enanito gruñón de Blancanieves. Siempre aparece alguien con “lo que sea” para pasar donde estas tu ¡Que mala suerte!
Menos mal que mi “súper despertador” si, ya sabes, de esos que hacen piiiiiiiiii, piiiiii, Piiiiii…. Hasta el “ajusticiamiento”, es decir que lo tiraba por la ventana, no por despertarme sino por el “sonidito” tan desagradable que tiene. Y tú dirás “que tacaño” por que no se compra “uno de esos” radio despertadores ¿estas loco? Tu sabes lo que es estar tan ricamente en la cama y encima oír la agradable y dulce voz de un locutor… es volver al “coma inducido” del sueño de los últimos minutos… y luego, levantarte y descubrir que todo todo lo que haces en 30 minutos se puede hacer en diez. Además llegas de un despejadito a la oficina que, “que te voy a contar” y con esas ganas de ser por unos minutos el hombre invisible. Pero claro, como no podía ser de otra manera, tu jefe te está esperando desde el minuto uno de tu teórica jornada laboral(1*).
Como decía al principio menos mal que esas imágenes de montañas de papeles ya solo es cosa del “pasado”, los ordenadores(2*) con sus carpetitas amarillas y esos endemoniados programitas, nos evitan estar rodeados por “montañas” de carpetas, expedientes y todo tipo de papeles. La empresa privada y la administración ya “se han dado cuenta” que racionalizar, ordenar y digitalizar la documentación lo hace mas humano y además productivo ¡Que alivio!
No olvidemos nunca que Roma construyo y mantuvo un imperio de mas de 800 años solo a base de una magnifica organización. Lástima que para el mundo laboral solo nos quede la picaresca y la política del “parche” en muchos casos.
Perdonadme el tostón pero es que las pesadillas son así
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda
(1*) Jornada laboral que empieza cuando se empieza y se acaba cuando se acaba. Lo demás son horas extraordinarias que deberían de abonar. Creo que todos vamos a trabajar por el dinero. ¿Si fuera bueno o divertido nos pagarían? No ¿verdad? Pues eso …
(2*) ¿Por que se le llama ordenadores en España? Por que nos sirven para ordenar, es que somos muy “listos”. Ya sólo nos falta aprender a usarlos y aplicar una verdadera Gestión Electrónica Documental. Pero me temo que eso son “palabras mayores”.
El caso es que en mi sueño las dichosas carpetas… crecían y crecían sin cesar, ocupando cada vez mas espacio e impidiendo que al final nos viéramos los unos a los otros, que pudiéramos desplazarnos en línea recta.
También había en mi sueño una voz que me decía: “Jerónimo tráeme el expediente LAB0107-08 y ¿Y donde esta? Respondía yo. Ahí, ahí… tiene que estar por ahí. Así que me encamino hacia una columna de carpetas marrones de aproximadamente un metro de altura … y empiezo a buscar el “dichoso” expediente, uno por uno, como el que repasa una baraja de cartas a ver donde esta el comodín.
Es toda una coreografía: Para empezar siempre hay un compañero en el camino. Las letras bailan, los números se cambian de sitio, hasta la propia columna de expedientes mueve las “caderas” y… ¡pum! Se desparrama ¿Qué raro no? y ¿Cómo lo hace? Pues como si hubiera explotado, todo por todos los lados… Y esa voz que dice: ¿Lo has encontrado? Es que es importantisimo encontarlo. Para terminar, cuando estas en pleno furor buscador y, como es mi caso, gruñendo para mis “adentros” bueno… y un poquito entre dientes, que ya dije que soy un poco el enanito gruñón de Blancanieves. Siempre aparece alguien con “lo que sea” para pasar donde estas tu ¡Que mala suerte!
Menos mal que mi “súper despertador” si, ya sabes, de esos que hacen piiiiiiiiii, piiiiii, Piiiiii…. Hasta el “ajusticiamiento”, es decir que lo tiraba por la ventana, no por despertarme sino por el “sonidito” tan desagradable que tiene. Y tú dirás “que tacaño” por que no se compra “uno de esos” radio despertadores ¿estas loco? Tu sabes lo que es estar tan ricamente en la cama y encima oír la agradable y dulce voz de un locutor… es volver al “coma inducido” del sueño de los últimos minutos… y luego, levantarte y descubrir que todo todo lo que haces en 30 minutos se puede hacer en diez. Además llegas de un despejadito a la oficina que, “que te voy a contar” y con esas ganas de ser por unos minutos el hombre invisible. Pero claro, como no podía ser de otra manera, tu jefe te está esperando desde el minuto uno de tu teórica jornada laboral(1*).
Como decía al principio menos mal que esas imágenes de montañas de papeles ya solo es cosa del “pasado”, los ordenadores(2*) con sus carpetitas amarillas y esos endemoniados programitas, nos evitan estar rodeados por “montañas” de carpetas, expedientes y todo tipo de papeles. La empresa privada y la administración ya “se han dado cuenta” que racionalizar, ordenar y digitalizar la documentación lo hace mas humano y además productivo ¡Que alivio!
No olvidemos nunca que Roma construyo y mantuvo un imperio de mas de 800 años solo a base de una magnifica organización. Lástima que para el mundo laboral solo nos quede la picaresca y la política del “parche” en muchos casos.
Perdonadme el tostón pero es que las pesadillas son así
Saludos, besos y abrazos, repártanse según proceda
(1*) Jornada laboral que empieza cuando se empieza y se acaba cuando se acaba. Lo demás son horas extraordinarias que deberían de abonar. Creo que todos vamos a trabajar por el dinero. ¿Si fuera bueno o divertido nos pagarían? No ¿verdad? Pues eso …
(2*) ¿Por que se le llama ordenadores en España? Por que nos sirven para ordenar, es que somos muy “listos”. Ya sólo nos falta aprender a usarlos y aplicar una verdadera Gestión Electrónica Documental. Pero me temo que eso son “palabras mayores”.
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